Bandera
Internacional de la Cooperación
La Bandera Internacional de la Cooperación fue adoptada en el año 1923 por la Alianza Cooperativa Internacional. Su creación fue propuesta originalmente durante el Segundo Congreso de la Alianza en París, en el año 1876, por F. Bernadot.
La bandera contiene los siete colores del arcoiris, representativo de que en ella se recogen los colores de tadas las banderas del mundo. Es un símbolo de fraternidad universal y en las fiestas de la cooperación ondea junto a los pabellones nacionales de todos los países afiliados a la Alianza Cooperativa Internacional, una entidad establecida hace más de 100 años para fortalecer el cooperativismo entre los pueblos de La Tierra.
El rojo representa el fuego y el amor que une a las personas. El cooperativismo es la fragua donde nos forjamos un destino feliz en un marco de igualdad y de democracia.
El anaranjado nos recuerda un amanecer glorioso. El cooperativismo es como un surtidor de logros en diversos campos: del ahorro, del crédito, del consumo, del mercadeo, de la producción, de la vivienda, del seguro, de la educación, del arte y de los servicios múltiples necesarios al consumidor.
El amarillo es el color del sol que da luz, calor y vida. El cooperativismo nos asegura una vida feliz, dinámica y solidaria.
El verde representa la esperanza de los que, unidos en el amor y en el trabajo, hacen posible el milagro de la cooperación.
El azul celeste es la ilusión; es el color del cielo y nos estimula a admirar la belleza de la creación.
El Azul Marino encarna el valor que nos impulsa a buscar nuevas rutas; nuevos surcos donde acunar la semilla de la fe y la cooperación.
El Violeta significa la humildad, una de las virtudes que nos acerca más a lo divino y a nuestro prójimo.
En la Bandera Internacional de la Cooperación se recogen los colores de todas las banderas del mundo como un mensaje de amor universal. Este símbolo nos recuerda un pacto divino de paz para la humanidad entera.